El veganismo es un patrón de alimentación que tuvo un inicio en el sigo IV a.C., cuando un grupo de personas decidió adoptar una dieta sin carne por motivos religiosos [1].
Durante los últimos años ha ganado popularidad alrededor del mundo y actualmente, forma parte de un mercado creciente, que ya incluye grandes cadenas internacionales de comida y la inclusión de productos veganos en restaurantes famosos a nivel mundial [1,2].
Las razones de la tendencia creciente hacia este patrón de alimentación son principalmente éticas y sociales, desde que las personas están más conscientes e informadas del impacto que puede tener la alimentación en el bienestar de los animales y el cuidado del medio ambiente [3].
Además, adoptar este patrón de alimentación tiene beneficios para la salud, ya que implementar una dieta vegana se ha asociado a la disminución del riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles, como, por ejemplo, la Diabetes tipo 2[3,4].
¿Qué es la dieta vegana?
La dieta vegana, es un patrón de alimentación que excluye en su totalidad los alimentos provenientes de origen animal, tal como carnes, lácteos, huevo y miel; basando la dieta en el consumo de granos integrales, legumbres, frutas, vegetales, nueces y aceites vegetales [5].
Esta dieta en adecuadas proporciones y planificada correctamente, puede ser nutricionalmente completa y puede ser adaptada para cualquier persona sin importar la edad, el sexo, el nivel de actividad física o la etapa de la vida que esté cursando [6].
La vitamina B12, es el único micronutriente deficiente en este patrón de alimentación ya que los alimentos provenientes de las plantas no son ricos en esta vitamina, por lo que la suplementación es importante para evitar deficiencias nutricionales [7].
Características de la dieta vegana
Como se mencionó anteriormente, las dietas veganas excluyen completamente cualquier alimento que provenga de los animales. Por tanto, este patrón de alimentación se enfatiza en agregar diversos grupos de alimentos provenientes de las plantas para poder obtener suficientes nutrientes y mantener un estado de salud óptimo.
Los alimentos por incluir pueden clasificarse en diferentes grupos:
- Legumbres: alimentos nutricionalmente densos que aportan proteína, carbohidratos, fibra y diferentes vitaminas y minerales. Se caracterizan por contener los aminoácidos esenciales lisina y leucina y un contenido menor de metionina y triptófano. Ejemplos de estos alimentos son el frijol, garbanzo y lenteja [8].
- Cereales y granos integrales: alimentos con un alto contenido de fibra dietética, un componente de los alimentos que favorece un microbiota saludable. Se caracterizan por ser ricos en el aminoácido esencial metionina y un contenido bajo de lisina [6,9,10].
- Frutas y vegetales: alimentos que, a demás de ser ricos en fibra, vitaminas y minerales, contienen sustancias conocidas como fitoquímicos, que, pesar de no tener un valor nutricional en la dieta, confieren beneficios para la salud [6].
- Aceites vegetales y nueces: existen diferentes tipos de grasa por lo que una dieta vegana debe asegurar un aporte de los ácidos grasos esenciales: omega-6 (aceites vegetales y nueces) y omega-3 (linaza, semilla de chía, aceite de canola, nuez de nogal y semilla de cáñamo), y reducir el consumo de grasas saturadas o perjudiciales para la salud (aceite de coco y aceite de palma) [10].
Beneficios de la dieta vegana

Al ser un patrón dietético que excluye en su totalidad la proteína animal, surge la idea que este patrón de alimentación podría representar un riesgo para la salud.
Sin embargo, el veganismo puede reducir el riesgo del desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles; del 75% para enfermedades cardiovasculares, 78% para la Diabetes Mellitus tipo II y 14% para cáncer de colon [8,10].
Los factores protectores contra el desarrollo de enfermedades se atribuyen a los componentes nutricionales de los alimentos provenientes de las plantas descritos en los párrafos anteriores, los cuales deben ser acompañados de ejercicio, control de estrés y horas de sueño suficientes [6,10].
Debe ser considerado que optar por el veganismo o productos veganos, no garantiza la salud. Para simular el sabor o la textura de productos animales y, por estrategias de mercadeo, se han desarrollado diversos sustitutos alimenticios. Por ejemplo: “carne vegana” con ingredientes vegetales, que pueden estar formulados con elevadas cantidades de grasas, azúcar o sodio, que si se consumen en exceso y frecuentemente, podrían tener repercusiones en la salud [11,12].
Por lo tanto, para garantizar los beneficios asociadas a la alimentación vegana, se debe enfatizar no solo en la cantidad adecuada sino en la calidad nutricional, que podría verse afectada por métodos de preparación de los alimentos, el grado de procesamiento del alimento o los tipos de ingredientes utilizados [11].







