En los últimos años, las alergias alimentarias se han convertido en un problema de salud pública a nivel mundial, ya que estas pueden afectar a personas de todas las edades, y diferentes estratos socioeconómicos (1).
En Estados Unidos, la alergia alimentaria afecta a 1 de cada 10 adultos, y a 1 de cada 12 niños, siendo probable que más del 10% de la población americana sufra al menos una alergia alimentaria. Por otro lado, estudios recientes de diferentes países, han demostrado un aumento en la prevalencia de hospitalizaciones por anafilaxia (reacción alérgica grave) inducida por alimentos, así como un aumento de casos ingresados a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), por la misma causa (1,2).
Este tipo de alergias, puede impactar negativamente en la calidad de vida y la salud mental de los niños y sus familias. Esto se debe, a que hay un mayor grado de ansiedad y preocupación, además los niños con esta condición pueden sufrir acoso por evitar y reemplazar ciertos alimentos, y, hay una mayor carga financiera por gastos médicos y compras de productos alternativos (2).
Es por esto que, para disminuir el impacto negativo en la calidad de vida de los niños y sus familias, es importante tener un diagnóstico preciso, y buscar tratamientos específicos para la alergia alimentaria (2). A continuación, te contamos un poco más sobre el tema.
1. ¿Qué son las alergias alimentarias?

La alergia alimentaria, es una respuesta inmunitaria a un antígeno alimentario específico (alérgeno), causada por el anticuerpo Inmunoglobulina E (IgE). Este alérgeno alimentario, es normalmente inofensivo para la población sana, sin embargo, actúa en personas susceptibles a él, causando reacciones y síntomas clínicos en cuestión de minutos (3,4,5). La mayoría de reacciones alérgicas no se consideran graves, sin embargo, hay algunas que implican dificultad respiratoria y cardiovascular, lo que puede poner en riesgo la vida (3).
En el caso de los niños, los alimentos que causan reacciones alérgicas con mayor frecuencia, son el huevo, la leche de vaca, el maní, los frutos secos, la soja, y el trigo. Mientras que, en los adultos, los alérgenos alimentarios son los mismos, pero además se incluyen los pescados y mariscos (3).
2. Principales alérgenos alimentarios

Según la FDA (U.S. Food & Drug Administration), existen muchos alimentos que pueden causar alergia, sin embargo, se identifican 8 alimentos alergénicos más comunes, los cuales son los causantes del 90% de reacciones alérgicas por alimentos en Estados Unidos (6). A continuación, te los presentamos:
2.1 Leche
La alergia a la leche de vaca es la alergia alimentaria más común entre los bebés y niños pequeños, afectando aproximadamente al 2.5% de niños menores de 2 años. Los signos y síntomas asociados a esta alergia incluyen, la rinitis alérgica (inflamación de la mucosa en la nariz), asma, dermatitis atópica (enrojecimiento de la piel y picazón) moderada o grave, y desarrollar la alergia en el primer mes de vida. Un factor positivo, es que la alergia a la leche de vaca, puede superarse a lo largo de la niñez y la adolescencia, en la mayoría de casos (3).
2.2 Huevos
La alergia al huevo de gallina, es también una alergia común en la infancia, y que con frecuencia se supera entre la niñez y la adolescencia. Muchos niños suelen tolerar el huevo en productos horneados, más no en preparaciones en donde se encuentre ligeramente cocido o crudo (3).
2.3 Pescados
En la actualidad, la alergia al pescado tiene una prevalencia del 7% en niños, y, a diferencia de otras alergias, esta puede persistir hasta la adultez, y presentar signos y síntomas potencialmente mortales (7).
2.4 Mariscos (cangrejo, langosta, camarón)
La alergia a los mariscos, representa el 10% de la población mundial, considerándose ya, como un problema de salud pública, el cual se presenta en su mayoría, en personas adultas. Esta alergia suele persistir durante toda la vida, y los signos y síntomas pueden presentarse inmediatamente, o hasta 8 horas después de haber consumido el alimento (8).
2.5 Nueces de árbol
La alergia a las nueces de árbol (o también llamado frutos secos), como las almendras, pecanas, avellanas, castañas, anacardos, y pistachos, suele comenzar en la infancia y persistir durante toda la vida. En la actualidad, este tipo de alergia es la causa principal de reacciones alérgicas graves, causando incluso la muerte de niños y adultos. Además, la alergia a los frutos secos ha aumentado en los últimos años, y especialistas lo relacionan con está el hecho de que este grupo de alimentos, se han vuelto una opción de merienda frecuente (9).
2.6 Maní o cacahuate
Normalmente la alergia al maní, se estudia junto a la alergia a las nueces de árbol, ya que ambas han demostrado que se pueden desarrollar juntas, presentándose en un 30 a 40% de pacientes con alergia. Sin embargo, a diferencia de la alergia a las nueces de árbol, la alergia al maní puede superarse en algunos casos, y aumenta las probabilidades de que los pacientes que hayan superado este tipo de alergia, puedan también superar la alergia a las nueces de árbol (3).
2.7 Trigo
La alergia al trigo es común en los niños pequeños, sin embargo, esta suele superarse en su mayoría, a los 5 años o, de lo contrario, en la adolescencia. Por otro lado, es importante mencionar que, la alergia al trigo es independiente de la enfermedad celíaca, en la cual existe una sensibilidad al gluten (3).
2.8 Soja
La alergia a la soja puede desarrollarse en cualquier edad, sin embargo, es más común en bebés y niños pequeños, que en adultos. A diferencia de otras alergias, la alergia a la soya muy pocas veces puede causar una reacción alérgica grave (anafilaxia), pero sí es frecuente la aparición de síntomas leves, como la urticaria (ronchas y picazón en la piel) (10).






