Autor: SomosFit
Aunque no los asociemos automáticamente, los conceptos de microbiota y deporte son dos mundos que se influyen mutuamente, y tienen implicancias en el rendimiento deportivo y en la salud general. En este artículo aprenderás todos los detalles para optimizar esta compleja e interesante conexión.
¿Cómo se relacionan el entrenamiento y la microbiota?
Tanto el movimiento como la alimentación, tienen un impacto en nuestra microbiota, y esta relación funciona en ambas direcciones.
Por un lado, los microorganismos presentes en nuestra microbiota pueden influir positivamente en nuestro rendimiento. Los metabolitos producidos por la microbiota tienen efectos beneficiosos en la función mitocondrial, lo que a su vez mejora el rendimiento deportivo.
Por otro lado, el entrenamiento también puede afectar la composición de la microbiota. Se ha encontrado que las personas físicamente activas tienen una mayor cantidad de bacterias saludables en su microbiota. Sin embargo, el entrenamiento intenso puede tener un efecto negativo al limitar el flujo sanguíneo hacia el intestino, lo que aumenta la permeabilidad intestinal y puede provocar inflamación local.
Una microbiota sana puede mitigar estas consecuencias negativas. Por lo tanto, es importante que los deportistas y las personas activas mantengan una microbiota equilibrada y saludable.
Microbiota y Deporte: ¿Cómo mantener una microbiota saludable?
Cuida tus bacterias y ellas cuidarán de ti. Es posible tener una microbiota sana siguiendo diversos patrones alimentarios, ya sea vegetariano, vegano, omnívoro, keto, sin gluten, entre otros.
En primer lugar, es crucial buscar la ayuda de profesionales para lograr un equilibrio adecuado de macronutrientes y micronutrientes en la alimentación, respetando tus necesidades y objetivos. Además, se debe asegurar un consumo adecuado de polifenoles, fibra fermentable y fibra no fermentable, presentes en frutas, verduras y alimentos como cereales integrales y legumbres.
En segundo lugar, se recomienda reducir en la medida de lo posible el consumo de alimentos ultraprocesados, ya que el exceso de aditivos presentes en ellos puede tener un impacto negativo en la microbiota. También es importante limitar el uso abusivo de medicamentos, ya que pueden afectar el equilibrio de los microorganismos.
Si se cumplen estos puntos, puedes estar tranquilo/a de haber cumplido la tarea. Sin embargo, es posible que incluso siguiendo todos estos pasos, la microbiota necesite un refuerzo para hacer frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales en el caso de los deportistas.





