La anemia es un problema de salud pública, que afecta a la población de todo el mundo, tanto a las personas de países en vía de desarrollo, como a las personas en países desarrollados. Este trastorno contribuye al aumento de la morbilidad y mortalidad, y tiene importantes consecuencias para la salud, así como, para el desarrollo social y económico, ya que reduce la productividad laboral y el deterioro del desarrollo neurológico (1).
La población más afectada con anemia, es la de los niños y mujeres. En un informe del año 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la anemia afectó a unos 800 millones de niños y mujeres, mientras que, la prevalencia de anemia mundial, en niños de 6 a 59 meses, alcanzó el 42.6% (2). Además, en la India la prevalencia de anemia por deficiencia de hierro, es de 60 a 80%, siendo una de las prevalencias más altas en el mundo (3).

La forma más común de anemia entre bebés y niños, es la anemia por deficiencia de hierro, o también llamada anemia ferropénica (3). A continuación, te contamos cómo prevenir este tipo de anemia en los niños.
1. ¿Qué es el hierro?

Para conocer más de la anemia por deficiencia de hierro, primero debemos aprender qué es el hierro. El hierro es un mineral necesario para el crecimiento y buen funcionamiento del cuerpo, ya que se usa hierro para fabricar la hemoglobina (una proteína presente en los glóbulos rojos de la sangre), la cual se encarga de transportar el oxígeno desde los pulmones, a distintas partes del cuerpo. Además, el hierro también se utiliza para fabricar la mioglobina (otra proteína que lleva el oxígeno hacia los músculos), y sintetizar hormonas y tejido conectivo (huesos, cartílagos, y grasa) (4).
2. ¿Qué es la anemia ferropénica?

La anemia ferropénica, o anemia por deficiencia de hierro, como su nombre lo dice, ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para poder realizar todas sus funciones biológicas. Este tipo de anemia, se considera la más común (3,5).
Para diagnosticar anemia, se debe determinar la concentración de hemoglobina en sangre. En el caso de los niños, se considera anemia cuando se tiene las siguientes concentraciones de hemoglobina (6):
- Niños de 6 a 59 meses: < 110 gramos/ litro
- Niños de 5 a 11 años: < 115 gramos/ litro
- Niños de 12 a 14 años: < 120 gramos/ litro
Una vez determinado el nivel de hemoglobina, se clasifica a la anemia como leve, moderada, o grave, para así, brindar el tratamiento.
2.1 Causas de la anemia por deficiencia de hierro
La anemia por deficiencia de hierro, es causada generalmente, por una inadecuada ingesta de hierro, pérdida crónica de sangre, o incluso, una combinación de ambas. Sin embargo, también pueden existir otras causas, como tener problemas para absorber el hierro, u otras afecciones médicas (5,7). A continuación, detallamos las causas más importantes:
- Ingesta inadecuada de hierro en la dieta

Si no se tiene una adecuada ingesta de hierro por medio de los alimentos, el cuerpo utiliza el hierro que tiene almacenado en los músculos, el hígado, el bazo, y la médula ósea. Sin embargo, cuando el hierro almacenado también se acaba, se puede producir la anemia ferropénica (4).
Los niños de 9 meses a 1 año, tienen mayor riesgo de desarrollar anemia por deficiencia de hierro, si es que no se consume una cantidad de hierro adecuada en la dieta, ya que, están iniciando el consumo de alimentos integrales por medio de la alimentación complementaria (5).
- Pérdidas de sangre
Si ocurre una pérdida de sangre en el cuerpo, es probable que también se esté perdiendo hierro. Debido a que, el hierro está presente en la hemoglobina, la cual es parte de los glóbulos rojos de la sangre. Las pérdidas de sangre de sangre en niños, puede ocurrir de diversas maneras, por ejemplo:
- Sangrado en el tracto gastrointestinal, por enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer de colon, úlcera, o celiaquía.
- Cirugía u otras lesiones traumáticas, sobre todo en estómago e intestinos.
- Sangrado del tracto urinario (5).
- Problemas para absorber el hierro
Algunas afecciones o medicamentos, pueden disminuir la capacidad de absorción del hierro en nuestro cuerpo. Algunas de ellas son:
- Afecciones genéticas, que bloquean la absorción del hierro en el intestino, o dificultan detener los sangrados.
- Afecciones intestinales y digestivas, como la celiaquía, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, e infección por la bacteria Helicobacter pylori (5).
- Parasitosis
Los parásitos intestinales, inducen a la pérdida de sangre intestinal, contribuyendo significativamente a la deficiencia de hierro, y, por lo tanto, aumentando el riesgo de padecer anemia (8).
2.2 Síntomas de la anemia por deficiencia de hierro

Cuando la anemia es leve o moderada, muchas veces no presenta síntomas. Sin embargo, en los casos de anemia grave, pueden presentarse síntomas como (1,5):
- Cansancio
- Dificultad para respirar
- Fatiga y cansancio anormal
- Mareos
- Manos y pies fríos
- Piel pálida
Recuerda que, si los niños no presentan síntomas, es recomendable realizarse análisis preventivos de hemoglobina una vez al año.
2.3 Consecuencias de la anemia por deficiencia de hierro en niños
En la actualidad, se sabe que la anemia por deficiencia de hierro, tiene efectos adversos sobre el crecimiento y desarrollo de los niños, sobre todo, en los primeros años de vida. Por ejemplo, en bebés y niños menores de 2 años, la anemia puede causar retrasos en el desarrollo psicológico, aislamiento social, y disminución de la capacidad para prestar atención (4).
Por otro lado, estudios científicos han concluido, que la anemia por deficiencia de hierro afecta al desarrollo cognitivo, motor, socioemocional, y neurofisiológico de los niños. Asimismo, puede afectar al reconocimiento de las emociones, la memoria, las habilidades motoras, y el desarrollo del lenguaje (2).
El desarrollo neuroconductual en los primeros años de vida, es de vital importancia para la salud, a lo largo de la vida. Es por esto, que es muy importante tener una cultura preventiva y de intervención temprana, ante la anemia ferropénica (2).






