En las últimas décadas, la población de adultos mayores ha aumentado según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que, hasta el 2025, se espera un aumento del 38% de personas mayores de 65 años. Por lo tanto, es necesario tener una mejor comprensión de los problemas de salud relacionados a este grupo etario, y brindar estrategias para lograr un envejecimiento saludable, y mejorar su calidad de vida (1).
Uno de los problemas más comunes en los adultos mayores, está relacionado con una pérdida relativa de la masa muscular, definida como sarcopenia. En la población, la masa muscular permanece estable durante los primeros años de vida, sin embargo, a partir de los 30 años, la masa muscular disminuye a un ritmo de 0.5 a 1.0% por año (3).
Incluso, algunas fuentes mencionan que la masa muscular llega a disminuir hasta un 8.0% por cada década, y este porcentaje aumenta significativamente, en personas mayores de 60 años (2,3).
Por otro lado, la investigación actual demuestra que el ejercicio físico, puede ser un factor protector para el deterioro funcional, así como para los cambios negativos en la composición corporal durante el envejecimiento. Sin embargo, se sabe también que las estrategias de nutrición y alimentación, juegan un papel fundamental en la prevención y tratamiento de las limitaciones funcionales en la población anciana, incluida la pérdida de masa y fuerza muscular como la sarcopenia (2).
¿Qué es la Sarcopenia?

La sarcopenia es una afección caracterizada por una pérdida progresiva y generalizada de la masa y la función del músculo esquelético (músculo que cubre los huesos), la cual se asocia con una mayor probabilidad de resultados adversos, como caídas, fracturas, y discapacidad física (4).
Anteriormente se creía que la sarcopenia sólo involucraba la disminución de la masa muscular, sin embargo, actualmente se sabe que la función, resistencia, o fuerza muscular, es muy importante para predecir resultados adversos (4).
La fuerza muscular, en promedio, disminuye entre un 20 a 40% entre los 30 y 80 años, y, a medida que disminuye gradualmente la fuerza de los músculos de las extremidades, y de los músculos respiratorios, también disminuirán las funciones y actividades físicas normales, como respirar, pararse, caminar, o correr (3).
Síntomas
Algunos signos y síntomas, pueden indicar la pérdida de la masa y la fuerza muscular, como, por ejemplo:
- Cansancio y falta de energía
- Problemas de equilibrio
- Dificultad para caminar
- Dificultad para mantenerse de pie

Causas de la sarcopenia
No existe una causa exacta de la sarcopenia, ya que esta se asocia al proceso de envejecimiento de la población. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo asociados al estilo de vida o enfermedades, que pueden promover la pérdida de masa muscular (2).
Algunos factores de riesgo que pueden incrementar la pérdida de masa muscular son el sedentarismo, la inmovilización, la desnutrición, tener una baja ingesta de proteínas en la dieta, deficiencia de vitamina D, resistencia a la insulina, diabetes, obesidad, y otras enfermedades crónicas relacionadas al síndrome metabólico (factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, diabetes, y dislipidemias) (1,2).

Consecuencias de la sarcopenia
Como se mencionó anteriormente, la sarcopenia puede incrementar el riesgo de caídas y fracturas. Asimismo, el tener una disminución de la masa muscular, también influye en la progresión de enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, osteoartritis, cáncer, entre otras enfermedades relacionadas al envejecimiento (3).









