Microbiota, una palabra que seguramente has escuchado en alguna consulta médica, la leíste en algún artículo de salud, o escuchaste hablar de ella en redes sociales. La microbiota se ha vuelto un tema de interés en el ámbito de la salud, por su relación e influencia en el desarrollo de diversas enfermedades, como: la diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares y autoinmunes, enfermedades inflamatorias crónicas, gastroenteritis, síndrome de intestino irritable, artritis reumatoide, infecciones, e incluso cáncer (1).
Hace más de un siglo se conoce que la microbiota tiene efectos beneficiosos para el organismo, sin embargo, el interés por esta, y su relación con la salud, ha aumentado en los últimos años. De igual manera, las investigaciones científicas, han confirmado que la microbiota tiene un papel importante en la salud humana, ya que la modulación de la microbiota, puede ayudar a prevenir enfermedades. Además, actualmente se sabe que los patrones dietéticos y algunos efectos ambientales, tienen efectos directos en la composición de la microbiota intestinal (2,3).
A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber sobre la microbiota intestinal.
1. Microbiota intestinal

La microbiota es el conjunto de microorganismos o bacterias vivas presentes en un entorno definido, los cuales pueden ser diversos órganos de nuestro cuerpo, como la nariz, la boca, la garganta, el intestino delgado, la vagina, y la piel. En este artículo nos centraremos en la microbiota situada en el tracto gastrointestinal, también llamada microbiota intestinal (4).
La microbiota intestinal es la comunidad de microorganismos que habitan en el intestino. Se sabe que el intestino, es el órgano donde habita el mayor conjunto de microorganismos de todo el cuerpo, ya que contiene más de 100 billones de microorganismos, lo que representa entre un 0.5 a 2 kilogramos del peso corporal total de una persona (1,4).
Además, la microbiota intestinal de cada persona es única, y son especies transitorias, es decir, que pueden cambiar constantemente, y varían en función de diversos factores como (4):
- El modo de alimentación en la primera infancia: leche materna, fórmulas infantiles, alimentación complementaria.
- Fármacos: antibióticos, antiácidos, antidiabéticos.
- Hábitos alimentarios
- Entorno: vivienda en zona rural o urbana
- Estilo de vida: actividad física
- Aumento de peso corporal
- Genética
- Edad gestacional en embarazo (parto prematuro frente a parto a término)
- Modo de nacimiento (parto vaginal o cesárea)
- Edad

2. Funciones y beneficios de la microbiota intestinal
La microbiota intestinal brinda múltiples beneficios y funciones para el cuerpo humano, entre estos se encuentran:
2.1 Defensa
- Se estima que casi el 70% de células del sistema inmunológico se encuentran en el intestino.
- La microbiota intestinal constituye una barrera física, conformada por células epiteliales del intestino. Esta barrera dificulta la adherencia de microorganismos externos, además, tiene la capacidad de discriminar entre microorganismos patógenos y microorganismos comensales (que ya habitan en el intestino), protegiendo la integridad del epitelio del intestino y de todo el cuerpo.
- Tiene la capacidad de degradar toxinas (4,5,6).

2.2 Nutrición
- La microbiota permite la digestión de la fibra alimentaria (la cual las personas no podemos digerir). Además, es capaz de fermentar la fibra, y producir a partir de estos, ácidos grasos de cadena corta, los cuales son fuente de energía, y tienen propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas.
- También, permite la síntesis de vitaminas esenciales, que las personas no podemos producir, como, por ejemplo, la vitamina B12, el folato (vitamina B9), vitamina K, riboflavina (vitamina B2), biotina (vitamina B7), ácido pantoténico (vitamina B5), piridoxina (vitamina B6), y tiamina (vitamina B1).
- Facilita la absorción de minerales, como hierro, calcio, y magnesio (4,6).

2.3 Comportamiento
- La microbiota intestinal puede influir en el estado de ánimo y el comportamiento. Esto se debe, a que la microbiota cuenta con su propio sistema nervioso (sistema nervioso entérico), y, las células de este sistema nervioso, pueden comunicarse con las neuronas del cerebro, a través del “eje intestino- cerebro”, el cual, según los microorganismos que lo habiten, puede estar relacionado a cambios en el comportamiento, enfermedades neurológicas y gastrointestinales (4,6).








