La diabetes es una enfermedad metabólica crónica, en la cual los niveles de glucosa en sangre son característicamente elevados (1). La glucosa proviene de los alimentos y bebidas que son consumidos, y esta es la principal fuente de energía para el cuerpo. La glucosa llega a las células por medio de la insulina, una hormona secretada por el páncreas. Esta es producida en los islotes de Langerhans en el páncreas por las células β (2).
Entonces, la enfermedad ocurre cuando el cuerpo tiene una inadecuada cantidad de insulina o cuando, directamente, no produce insulina. Debido a esto, la glucosa no puede ingresar efectivamente a las células y se acumula en el torrente sanguíneo (3).
La prolongada elevación de la glucosa en sangre tiene como consecuencia problemas en la salud, como daños en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios. Sin embargo, un adecuado control de esta puede prevenir y mejorar los síntomas (3,4).

La diabetes puede ser asintomática al inicio, sin embargo, conforme esta progresa distintos síntomas se desarrollan.
Los síntomas más comunes son: poliuria (necesidad de orinar con mucha frecuencia), polidipsia (excesiva sed), polifagia (excesiva hambre), fatiga, visión borrosa, acantosis nigricans, cicatrización lenta, pérdida de peso involuntaria y hormigueo o dolor en las extremidades. Todos estos pueden estar presentes en ambos tipos, en la diabetes tipo I suelen ser repentinos a diferencia de en la tipo II, en la cual suelen aparecer de una forma gradual (5).
Diabetes: tipos
Diabetes tipo I
Es usualmente diagnosticada a temprana edad y la principal causa es autoinmune. Esta es llamada la tipo 1A. Es una reacción mediada por las células T, caracterizada por la destrucción selectiva de las células β del páncreas, las cuales son las encargadas de la producción de la insulina.
Al ser una enfermedad autoinmune no se tiene conocimiento de la causa de la producción de anticuerpos, un desencadenante ambiental conduce a la producción de anticuerpos (6,7). Estas personas son insulinodependientes, ya que el cuerpo no produce insulina.
Diabetes tipo II
Es la más común en la actualidad, su incidencia y prevalencia ha aumentado en los últimos años. Está generalmente es detectada en la adultez, sin embargo, cada vez es más común a temprana edad (4).
En este tipo de diabetes el cuerpo no produce suficiente insulina o el cuerpo crea una resistencia a esta, por lo que no es utilizada eficientemente; provocando una elevación de los niveles de glucosa en sangre.
No existe una causa específica por la cual esta es desarrollada, sin embargo, algunos factores de riesgo son el sobrepeso, obesidad, sedentarismo, genética e historia familiar de diabetes . Esta se puede prevenir con hábitos saludables como realizar actividad física, consumir comida saludable y mantener un peso adecuado (8).
Usualmente inicia con resistencia a la insulina, esto también puede ser llamado pre-diabetes. Durante esta etapa los cambios de estilo de vida pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la enfermedad.
Para su diagnóstico existen distintos parámetros, estos se deben de evaluar y si sus rangos están dentro de los estipulados se da un diagnóstico de diabetes mellitus tipo II. Estos son una glucosa en ayunas mayor o igual a 126 mg/dL o una glucosa post prandial mayor o igual a 200 mg/dL o una hemoglobina glicosilada mayor o igual a 6.5% o pacientes con síntomas de hiperglucemia con una glucosa aleatoria mayor o igual a 200 mg/dL (1).
En estos pacientes se busca mantener distintos niveles de laboratorios de glucosa en sangre para evitar el desarrollo de distintas complicaciones, los cuales son:
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Niveles glucémicos recomendados para pacientes diabéticos (no embarazadas) |
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Laboratorio |
Nivel |
| Hemoglobina glicosilada (A1C) | <7.0% |
| Glucosa preprandial | 80-130 mg/dL |
| Pico de glucosa postprandial | <180 mg/dL |
Adaptado de: Standards of Care, ADA (2021)
Diabetes: Complicaciones
Cetoacidosis
Esta complicación sucede cuando las células no obtienen la glucosa que necesitan para obtener energía, por lo que la obtienen por medio de la producción de cetonas. Estas sustancias son creadas por el cuerpo cuando se utiliza las grasas como fuente de energía, en el caso de personas diabéticas sucede cuando el cuerpo no tiene suficiente insulina para utilizar la glucosa. Cuando se acumulan las cetonas en la sangre el pH de la sangre disminuye haciéndose más ácida, esto puede crear una intoxicación (9).
Neuropatía
Las continuas glicemias elevadas llegan a dañar los vasos sanguíneos que nutren los nervios, especialmente en los miembros inferiores (piernas). Este daño causa hormigueo, entumecimiento, ardor o dolor, generalmente inicia en la punta de los dedos de los pies y se extiende hacia arriba.
Cuando no se tienen niveles controlados adecuadamente se puede llegar a perder la sensibilidad. También se ven afectados otros nervios del cuerpo, como los del tracto gastrointestinal. Esto puede ocasionar náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento (10).
Esta complicación puede llevar a otra bastante conocida, el pie diabético. El pie diabético sucede cuando la neuropatía afecta los pies y ya no se siente dolor, por lo que al cortarse, ulcerarse o tener una ampolla la inflamación e infección progresa sin darse cuenta, causando gangrena y muchas veces llegando a necesitar de amputación (11).
Nefropatía del diabético
Esta es una de las complicaciones más conocidas, en Estados Unidos es la causa principal de enfermedad renal en etapa terminal. Lo que sucede es que la diabetes lleva a un aumento en la circulación de productos de glicación y factores de crecimiento, cambios en la sangre y hormonas. Esto aumenta la liberación de compuestos reactivos de oxígeno. Todos estos cambios llevan a una hiper-filtración glomerular, hipertensión glomerular, hipertrofia renal y alteraciones glomerulares. Estos problemas se manifiestan como albuminuria e hipertensión (12).
Glaucoma
Es un grupo de condiciones que dañan el nervio óptico, este es indispensable para una adecuada visión. No sucede solamente en los pacientes diabéticos, pero ser diabético duplica las probabilidades de desarrollarlo. Esta condición sucede gradualmente por lo que muchas veces no se logra controlar a tiempo, y sus efectos son irreversibles (13).
Coma diabético
Una de las complicaciones letales en esta enfermedad es el coma diabético, este es ocasionado por una hiperglucemia o una hipoglucemia. Usualmente sucede cuando se tiene una cetoacidosis no controlada. Algunos síntomas son dolor abdominal, fatiga, dificultad para respirar, mareos y disminución del pulso. Es importante mantener monitoreo de glucosas para evitar llegar a estos extremos (14).




