La producción de los productos ultra procesados va en aumento en todo el mundo. Lo alarmante de la cuestión es que, debido a cómo se producen y a su consumo masivo, tienen impactos directos en la salud de la población y el medioambiente.
Además, un aspecto interesante a tener en cuenta es que, los productos ultra procesados, debido al gran procesamiento que conllevan, se suelen alejar de los alimentos reales de los que provienen inicialmente. Por lo tanto cabe preguntarse si realmente son alimentos, ya que su capacidad nutritiva se va perdiendo en el proceso.
¿Qué son los productos ultra procesados?

Clasificación Nova
En Brasil se ha creado un sistema de clasificación llamado Nova, que busca clasificar a los productos según su grado de procesamiento. Así existen los productos Nova 1, Nova 2, Nova 3 y Nova 4, siendo los ultraprocesados estos últimos, ya que tienen el mayor grado de procesamiento (1).
Grupo 1 – Alimentos sin procesar o mínimamente procesados. Ej: manzana, naranja, carne fresca, huevo, lentejas secas
Grupo 2 – Ingredientes culinarios procesados. Ej: sal, azúcar, aceite.
Grupo 3 – Alimentos procesados. Ej: jugo de naranja exprimido con azúcar, quesos, lentejas en lata.
Grupo 4 – Alimentos y bebidas ultraprocesados. Ej: carnes procesadas como hamburguesas industriales, snacks salados o dulces, galletas industriales, gaseosas y bebidas azucaradas, postrecitos, golosinas (1).
Entonces, los productos ultra procesados son aquellos que han sido altamente procesados. Es decir que han pasado por numerosos procesos que van convirtiendo al alimento en “otra cosa” muy distinta a la original.
¿Qué contienen los productos ultra procesados?
Además de contener grasas trans, azúcar en distintas versiones y sodio en exceso, otro punto importante es que conllevan la adición de aditivos industriales como: conservantes, colorantes, saborizantes, aromatizantes, resaltadores de sabor, antiaglutinantes, etc (1).
Esta adición en general se realiza por parte de la industria para que el producto dure más en el tiempo y resulte más palatable. El término “palatable” hace referencia a la estimulación de los sentidos: se exalta la textura, el sabor, el aroma, y hasta el aspecto visual, con la intención de generar mayor consumo (2).
Además, en muchas ocasiones, estos productos pueden no contener azúcar pero sí otro tipo de endulzantes artificiales, que no aportan calorías, pero que no son inocuos para la salud en grandes cantidades y en elevadas frecuencias de consumo. Por ejemplo: aspartamo, sacarina de sodio, acesulfame K, etc.
¿Por qué los productos ultra procesados “no se pueden parar de comer”?

La conocida sensación de “no poder parar de comer” muchas veces sucede, por un lado porque estos productos altamente palatables están repletos de grasas, sodio y azúcar estimulando el centro hedónico (del placer) en el cerebro, y por otro lado, porque no son saciantes, ya que no suelen contener fibra.
La fibra es un componente no digerible por el aparato digestivo humano. Se encuentra en los alimentos naturales de origen vegetal y que contribuye a la saciedad y salud general de las personas. Todo esto contribuye a que estos productos se puedan consumir y consumir, sin llegar a sentirse satisfechos.
¿Cuáles son los efectos de los productos ultra procesados en la salud?

Debido a los componentes mencionados, los productos ultra procesados se han asociado a un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud, como: sobrepeso, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, diabetes tipo 2, síndrome del intestino irritable, condiciones de depresión y mortalidad por todas las causas. (3)
También se asocian con mayores probabilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer, a largo plazo.
Además, específicamente en niños y adolescentes, el consumo frecuente de estos productos se ha asociado a un mayor riesgo cardíaco, asma, diabetes, sobrepeso y obesidad (3).
Según un estudio publicado en la revista Nutrients en 2020, que analizó la tasa de mortalidad de adultos estadounidenses mayores de 20 años, aquellos que presentaban un elevado consumo de productos ultra procesados tenían un 31 % más de riesgo de mortalidad por todas las causas (3).
Por otro lado, el consumo habitual de estos productos, se asocia a mayor probabilidad de tener disbiosis, es decir desequilibrio de la microbiota intestinal. Debido a la relación que existe entre la microbiota intestinal y la salud, esto podría explicar el mayor riesgo de enfermedad asociado al consumo de productos ultraprocesados (3).






