2. ¿Cómo identificar la Diabetes Gestacional?: Síntomas y pruebas de detección
Antes que todo, es importante saber que la diabetes es bastante silenciosa, es decir que comúnmente no produce síntomas notorios. Si aparecieran, estos son: sed y necesidad frecuente de orinar. Sin embargo, este último es normal en cualquier embarazo, debido a que la vejiga se encuentra con menor espacio abdominal, a causa del volumen que ocupan el bebé y la placenta.
Para detectar el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, se recomienda realizar una visita prenatal al médico (antes del nacimiento), procurando que se realice lo antes posible.
Si se considera que el riesgo es alto, se recomienda realizar la Prueba de Tolerancia Oral a la Glucosa lo antes posible (PTOG). Si el resultado es negativo, debe repetirse el estudio a las 24 y 28 semanas de gestación, para descartar la enfermedad.
En personas con riesgo moderado, se recomienda realizar una prueba entre las semanas 24 y 29. En cambio, en personas de bajo riesgo, no se realiza la prueba. El nivel de riesgo será determinado por el profesional durante la consulta.
3. Dieta recomendada en Diabetes Gestacional:
3.1. ¿Cuáles son los suplementos que se pueden consumir?
3.1.1. Vitamina D
En numerosos estudios científicos se ha relacionado a la diabetes gestacional, con bajos niveles de vitamina D en sangre. Esto puede deberse a que la vitamina D actúa directamente sobre las células del páncreas que fabrican insulina (2,4). Incluso se ha asociado la deficiencia de vitamina D con obesidad materna y problemas de salud neonatal (4).
Por el contrario, se ha visto que la suplementación de la vitamina ayuda a regular los valores de glucosa en sangre en ayunas, así como el índice HOMA-IR, que refleja la relación de los valores de insulina y glucosa a la vez (4).
La vitamina D puede obtenerse a partir de la exposición de la piel a los rayos solares. Esta es la principal fuente de la vitamina, ya que los rayos en contacto con la piel permiten su síntesis. Aunque es recomendable hacerlo cuidadosamente, ya que el sol en exceso puede ser perjudicial. Lo ideal es exponerse solamente 10 minutos al sol, diariamente, sin protector solar, dejando al descubierto la piel de los brazos, el cuello, la cara y las piernas en lo posible.
Si se desea suplementar, es una buena opción, ya que de esta manera el aporte está asegurado. La vitamina D como suplemento viene en las siguientes presentaciones: ampollas (con dosis altas), comprimidos y gotas (con dosis más bajas). Su nombre científico es “colecalciferol”. Se recomienda consumir al día 5 a 10 microgramos, dependiendo de la cantidad de luz solar que reciba la persona. El método ideal de suplementación, así como la dosis indicada, deberá ser determinada por el médico o nutricionista (4).
3.1.2. Magnesio
En un metaanálisis científico (análisis de muchos estudios a la vez) se ha visto que, en cuanto a lo referido a suplementación, el magnesio es el más efectivo para el control de la glucosa e insulina en sangre (4).
Niveles bajos de magnesio en sangre pueden provocar una afectación en la regulación de la glucosa, debido a que protege y repara las células pancreáticas que liberan insulina, necesaria para mantener buenos niveles de glucosa en sangre (4).
La decisión sobre suplementación de magnesio y la dosis indicada, debe ser evaluada por un profesional en el marco de una consulta, ya que un exceso puede conducir a cuadros agudos de diarrea.
3.2. ¿Qué alimentos conviene consumir y cuáles conviene evitar?
3.2.1. Alimentos a consumir:
Respecto a los alimentos ricos en carbohidratos, como los granos y las legumbres, se recomienda elegir aquellos altos en fibra, para disminuir el índice glucémico de la comida, y evitar el sobrepeso que dificulta aún más el control de la glucemia (4,5).
Los granos enteros (altos en fibra) son: arroz integral o yamaní, quinoa, amaranto, harinas integrales (con moderación). Las legumbres son: lentejas, garbanzos, porotos, arvejas, lupines y habas (5).
Además, se recomienda priorizar el consumo de vegetales y frutas frescas, y abundante cantidad de agua todos los días.
Respecto a grasas, conviene consumir aquellos alimentos con grasas saludables y con moderación. Por ejemplo: aceite de oliva, canola, aceitunas, palta o aguacate, semillas, frutos secos como almendras, nueces, avellanas, pistachos y castañas (5).
En cuanto a alimentos proteicos, es preferible elegir aquellos con bajo contenido de grasa, como aves magras, pescados y huevos. Las carnes rojas magras se recomienda consumirlas con menor frecuencia (5). A su vez, las legumbres también son una excelente fuente de proteínas.
Un punto importante, respecto a los carbohidratos, es distribuirlos en 2 a 3 comidas principales y 2 comidas más pequeñas, para evitar la concentración de los mismos en una misma comida, ya que esto elevaría bruscamente la glucosa en sangre (5).
Idealmente los platos de comida, deben conformarse de la siguiente manera, para disminuir el índice glucémico:
⅓ o ¼ de plato con carbohidratos integrales (por ejemplo quinoa y porotos), ⅓ o ¼ de plato con alimentos proteicos bajos en grasa (por ejemplo ave magra), ⅓ o ½ de plato con vegetales frescos (por ejemplo zucchini, hojas verdes, brócoli) y 1 o 2 cdas una fuente de grasas saludables (por ejemplo aceite de oliva o aguacate) y agua fresca o limonada natural sin azúcar como bebida.
Las recomendaciones de la proporción que debe ocupar cada grupo de alimentos en el plato, debe ser indicado por un nutricionista, de acuerdo a las necesidades individuales de la embarazada.
3.2.1. Alimentos a evitar:
Aquellos alimentos que aumentan la glucosa sanguínea bruscamente, como los dulces, jugos exprimidos de fruta, golosinas, gaseosas, galletas industriales y snacks dulces y salados, que contienen azúcares de rápida digestión (5).
A su vez, no se recomienda consumir carnes rojas procesadas como hamburguesas industriales, embutidos como salchichas, chorizos, y jamón, ya que elevan la glucosa y pueden alterar la microbiota intestinal (5).
En resumen, se recomienda evitar aquellos productos ultra procesados con exceso de sodio, azúcar, grasas saturadas y trans, y aditivos (5).
Entérate de más novedades de la app, consejos para mejorar tus hábitos alimenticios, recetas y más
Descarga de forma gratuita la app para Android
Descarga de forma gratuita la app para iOS
Si quieres formar parte del Gundo Blog Club, para ser el primero en recibir futuras publicaciones, deja tu correo en el siguiente formulario
Licenciada en Nutrición Magalí Pezzarini
Nutrición Deportiva – Alimentación Basada en Plantas
Universidad de Buenos Aires
Bibliografía
- Buchanan T, Xiang A, Kjos S, Watanabe R. What is gestational diabetes? Diabetes Care. 2007;30(Jul):S105-S111. Disponible en: https://diabetesjournals.org/care/article/30/Supplement_2/S105/23938/What-Is-Gestational-Diabetes
- Kampmann U, Ring Madsen L, Skajaa G, Iversen D, Moeller N, Ovesen P. Gestational Diabetes: a clinical update. WJD World Journal of Diabetes. 2015;6(Jul):1065-1072. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4515446/
- American Diabetes Association. Gestational Diabetes Mellitus. Diabetes Care. 2004;27(Jan):s88-s90. Disponible en: https://diabetesjournals.org/care/article/27/suppl_1/s88/24587/Gestational-Diabetes-Mellitus
- Jin S, Sha L, Dong J, Yi J, Liu Y, Zhongxian G. Effects of nutritional strategies on glucose homeostasis in gestational diabetes mellitus: a systematic review and network meta-analysis. Journal of diabetes disease. 2020. Disponible en: https://www.hindawi.com/journals/jdr/2020/6062478/
- Rasmussen L, Wolff Poulsen C, Kampmann U, Smedegaard S, Ovesen P, Fuglsang J. Diet and healthy lifestyle in the management of gestational diabetes mellitus. Nutrients. 2020;12(Oct):3050. Disponible en: https://www.mdpi.com/2072-6643/12/10/3050