Los superalimentos o “superfoods” son aquellos alimentos que se consideran particulares por su alto contenido de nutrientes esenciales, vitaminas y minerales. Son considerados muy saludables y se les atribuyen propiedades beneficiosas para la salud, tales como prevención de enfermedades, mejora del sistema inmunológico y promoción de la salud general. Algunos de los superalimentos más comúnmente mencionados incluyen la chía, la espirulina, las bayas de goji, la cúrcuma y el jengibre, entre muchos más (1).
Sin embargo, es importante destacar que no hay un consenso científico sobre la lista definitiva de superalimentos y que, como todos los alimentos, deben ser consumidos en combinación con una dieta equilibrada y variada para lograr los mejores resultados. Además, algunos de los llamados “superalimentos» pueden ser costosos y no disponibles en todas partes, por lo que es importante elegir aquellos que sean accesibles y coherentes con la economía personal de cada individuo (1).
¿Cuál es la historia de los superalimentos?
La historia de los superalimentos se remonta a la antigüedad, cuando antiguas civilizaciones utilizaban alimentos específicos para tratar diferentes afecciones de salud. Por ejemplo, en la medicina tradicional china, se utilizaban hierbas y alimentos para tratar enfermedades y mejorar la salud general.
Sin embargo, el término «superalimento» como lo conocemos hoy en día se popularizó en la década de 1990, cuando se hizo cada vez más masiva la idea de que ciertos alimentos podrían tener un impacto significativo en la salud y el bienestar. Desde entonces, el concepto de superalimentos ha evolucionado y ha sido objeto de mucha controversia, ya que muchos expertos en nutrición argumentamos que el énfasis en un solo alimento o grupo de alimentos para mejorar la salud, es poco realista.
Veamos 7 alimentos considerados “superalimentos”, en detalle:
1. Superalimentos: Cúrcuma
La cúrcuma es una planta cuyo principio activo es la “curcumina”. La cúrcuma de origen indio, suele tener mayor porcentaje de curcumina, brindando en mayor proporción sus efectos beneficiosos. Además, la cúrcuma deshidratada y pulverizada, es la responsable del color amarillo del curry, que consiste en una mezcla de especias ampliamente conocida y utlizada en la cocina árabe, india y vegana.

Efectos beneficiosos de la cúrcuma:
Lo más destacable de la cúrcuma es que presenta potentes propiedades antiinflamatorias, debido a su contenido en curcumina y aceites esenciales. Se ha visto que puede ayudar a disminuir edemas (acumulaciones de líquido debido a hinchazón de una parte del cuerpo, comúnmente de piernas y pies) e inflamación general corporal (2).
Además, sus aceites esenciales y extracto seco pueden colaborar con procesos infecciosos, ayudando a disminuir la actividad de cierto tipo de bacterias, hongos y parásitos (2).
Por otro lado, la evidencia científica ha resaltado que la cúrcuma puede presentar beneficios para personas diabéticas, ayudando a reducir los niveles de glucosa e insulina en sangre luego de una comida. De todos modos, no es aconsejable utilizar este alimento como un reemplazo de la medicación, sino como complemento en las comidas (2).
Se ha visto también, que la cúrcuma posee propiedades antioxidantes, comparable con el efecto de las vitaminas C y E, ayudando a que las grasas y la hemoglobina (molécula que transporta el oxígeno en la sangre) no se oxiden. Esto colabora con la protección de estas moléculas (2).
Por último, ha presentado efectos beneficiosos en células cancerosas en estudios realizados en ratas e in vitro en humanos, de forma que ayudó a disminuir la formación y progresión de tumores y procesos malignos (2).
2. Superalimentos: Jengibre
Zingiber officinale es su nombre científico y proviene del sudeste asiático. Pertenece a la misma familia de plantas que la cúrcuma: Zingiberaceae, debido a esto pueden parecerse en su forma, color y en algunas propiedades. Sus principales compuestos bioactivos se conocen como: “gingeroles”, “shogaoles”, “paradols” y “zingiberenos”, y se encuentran en el rizoma, que es el tallo subterráneo y la parte comestible de la planta (3).
El jengibre suele relacionarse con el envejecimiento saludable, y la reducción de la tasa de mortalidad en humanos (3).
Efectos beneficiosos del jengibre:
El jengibre presenta propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antitumorales, antimicrobianas y anti hipercolesterolemicas (es decir, evita el exceso del colesterol en sangre). Los componentes bioactivos del jengibre se relacionan con un efecto protector contra el desarrollo de enfermedades crónicas, debido a que actúan en algunos de los procesos involucrados a nivel molecular, en ciertas enfermedades (3).
Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos efectos no son absolutos, sino que al entrar al cuerpo sus compuestos activos se encuentran con otros factores que complejizan las respuestas del cuerpo. Por esto, es importante mantener una alimentación saludable en general y un ritmo de vida activo, ya que ningún factor funciona aisladamente en el organismo (3).
Además de tener propiedades antiinflamatorias, presenta beneficios respecto a la inmunidad: por ello es ideal para realizar tisanas calientes para tratar y prevenir los resfríos. Este efecto pertenece tanto al jengibre fresco como a su formato seco, y se debe a que los gingeroles y shagoles inhiben la producción de compuestos inflamatorios, como las prostaglandinas (3).
El jengibre puede provocar acidez estomacal y diarrea en algunas personas sensibles. Sin embargo, no se han evidenciado efectos adversos graves.
Por último, se debe tener en cuenta que la dosis necesaria para que se produzcan sus efectos beneficiosos, así como mayores detalles de su acción como fármaco aún se encuentran en construcción: la evidencia respecto a estos puntos es, aún, limitada.
3. Superalimentos: Bayas de Goji
Estos frutos, ampliamente conocidos como superalimentos, cuyo nombre científico es Fructus lycii, pueden ser rojas, amarillas o negras. Como toda fruta, deben consumirse crudas y frescas, para aprovechar al máximo sus propiedades. Su sabor resulta dulce y ácido a la vez (4,5).
Durante más de 2000 años, las especies de Lycium se han utilizado en la medicina tradicional china para tratar diversas enfermedades, como visión borrosa, tos, asma, diabetes, insuficiencia renal, infertilidad y fatiga nerviosa (4,5).

Efectos beneficiosos de las Bayas de Goji:
Las bayas amarillas son la variedad de bayas de goji con mayor actividad antimicrobiana, específicamente contra las bacterias gram-negativas. Siendo un fruto útil por ejemplo para combatir las infecciones urinarias. Claro está, en conjunto con un tratamiento antibiótico. Además, esta función se refiere al extracto de la fruta, de forma que sus propiedades se encuentran más concentradas (4,5).
Por otro lado, las bayas de color rojo, son las que mayor contenido de grasas, fibra dietética, hierro, carotenoides (pigmentos naturales beneficiosos para la salud) y provitamina C, presentaron.
Las bayas de goji negras presentaron la mayor capacidad antioxidante de todas las variedades. Es decir, que este fruto en cualquiera de sus versiones, aporta propiedades beneficiosas para la salud, siendo una buena alternativa para la producción industrial de alimentos y la industria farmacéutica, si se desea utilizar sus compuestos bioactivos (4,5).
En resumen, sus beneficios potenciales para la salud incluyen protección contra el daño oxidativo (previene el envejecimiento celular y molecular), actividades antidiabéticas, regulación del sistema inmunológico, protección de la salud ocular, protección hepática (de la salud del hígado) y prebióticas, que están asociadas con la reducción del riesgo del desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad de Alzheimer, las cataratas y enfermedades relacionadas con la edad (4,5).
Sin embargo, es muy importante tener siempre presente que un alimento por sí mismo no puede curar o tratar una enfermedad, debe acompañarse de un estilo de vida saludable en todos sus aspectos: alimentación, descanso, actividad física y salud emocional/mental, ya que el organismo funciona como una unidad y no aisladamente. Lo mismo ocurre con los alimentos (1).







